Aproveche la temporada sin lluvia para mejorar su salud y calidad de vida. Decida mejorar sus hábitos de alimentación y practique alguna actividad física si es que aún no lo hace. Inicie este noble propósito aprovechando el buen tiempo y las vacaciones.
Si usted es una persona sedentaria decídase a dejar de serlo y optar por una actividad física moderada, que es lo que se recomienda para obtener sus beneficios. Salga a caminar, nade o saque su bicicleta y aprovéchela este verano. Camine diariamente a un paso firme y cómodo, por 30 minutos, puede ir aumentando 5 minutos por semana, hasta llegar a caminar de 45 minutos a una hora diaria. En algún momento de la caminata inspire lo más profundo que pueda, elevando los brazos a la vez y luego bote todo el aire de sus pulmones. Repita esta acción unas 10 a 15 veces durante el tiempo que se ejercite. Este ejercicio es excelente y recomendado para ampliar su capacidad respiratoria, mejorar la elasticidad de la caja torácica, fortalecer sus músculos respiratorios y abrir todos los alvéolos de sus pulmones.
Otra buena alternativa para este verano es matricularse en un gimnasio donde encuentre todas las facilidades para los ejercicios y donde un buen instructor le enseñe como ejecutarlos correctamente. Aproveche la terapia de grupo que significa hacer ejercicio en compañía de otra gente y al mismo tiempo desconéctese un rato cada día del stress de su trabajo. Si va a la playa o al campo incremente sus caminatas y cuídese un poco de los excesos de alimentación y de las bebidas alcohólicas.
La actividad física regular es la mejor decisión para cambiar su vida. Fíjese metas alcanzables y pasado cierto tiempo le garantizamos que usted será otra persona.